martes 14 de julio de 2009

Futbolín humano

El último fin de semana de junio fuimos a la fiesta de una empresa, un estudio de arquitectura donde trabaja nuestra amiga Lina. Salimos desde Varsovia hacia las 3 de la tarde y tras unos 40 kilómetros que recorrimos en autobus, nos presentamos en un sitio muy bien montado.

Una especie de conjunto de cabañas, con sitio para cocinar, merendero para comer, cesped, sitio abundante para todo tipo de actividades. Fuimos Miguel y yo, además de Lina y muchos de sus compañeros de trabajo. La verdad es que al principio no conocíamos a nadie pero poco a poco nos fueron presentando a la gente y la cosa fue bien, hablaban inglés, nuestro polaco todavía es bastante flojo y no creo que se fortalezca mucho en lo que, a mi por lo menos, me queda en estas tierras.


En la foto superior aparezco entre un polaco y un yankee, si este último es el que intenta cerrar sus ojos de forma hermética... creo que no lo consiguió, de todas maneras me pareció un chico majete.

Pero bueno, al grano, lo más divertido del día fue el futbolín humano. El lugar tenía una especie de pista de futbolín, a tamaño real, en el que las jugadores éramos nosotros mismos. Atados mediante velcro a unas barras horizontales, cada uno tenía su posición y un margen de maniobra bastante escaso, pero algo se podía hacer. A veces no llegabas al balón porque tus ataduras no te lo permitían, a veces si, bueno, un show, era la primera vez que jugaba a algo así, me gustó mucho.

Nos dividimos en cuatro equipos con unos nombres variopintos:
1. Piekna i bestia (la bella y la bestia)
2. Dupki (nie rozumiem)
3. Prezesi (el equipo del jefe)
4. Concwistadores (pretendía ser conquistadores)

Pues nada, jugamos todos contra todos y ganaron los mejores, es decir, los Concwistadores, sea dicho de paso que en este equipo jugábamos Lina y yo junto a otros 4, yo fui el pichichi del equipo, es decir, el máximo goleador. Todo un honor para un tio como yo que no mete un gol ni al arco iris!!!

Ahí os pongo unas fotos de como fue el juego:


Tres de los integrantes de mi equipo, Lina, Asia y el sinvergüenza (aunque era majete) de las gafas.



Concentrado, en plena faena, sin desviar la mirada del balón, a punto de marcar el gol de la victoria de aquel partido... seguro que no fallé!!! el que me mira atentamente es al parecer el jefe de la empresa, menos mal que ya había comido... sino me hubiera dejado sin rancho tras golearles!!!

Aquí vemos a Miguel, rebozándose por el suelo como un buen guardameta, ¿lograría parar el disparo de aquel polaco rabioso? se lo preguntais a el, jajaja.

Aquí Miguel atento en la portería ante la mirada del yankee que se quería cerrar los ojos de forma hermética y en un segundo plano el hijo del jefe con el cuello en alto.

El equipo de los Concwistadores casi al completo, el portero seguro que está haciendo algún paradón!!!