martes 23 de diciembre de 2008

Visita milanesa con sorpresa

Aunque con unos días de retraso, ahora voy a tratar de contar la visita milanesa a Varsovia.

Raúl y Alejandro llegaron en la tarde del sábado 6 de diciembre, con sorpresa incluida. La verdad es que iban a venir Raúl y Virginia, Alejandro en un principio no pudo por la seriedad de la aerolínea Volareweb, que tras vender un billete de ida y vuelta desde Milán a Varsovia... simplemente lo cancelaron. A última hora Virginia no pudo venir porque tenía que cuidar de una amiga suya y tras cambiar el billete, Alejandro llegó en su lugar.

Llegan al aeropuerto y ya habían recibido mis indicaciones para coger el autobús número 175 y parar en Plaza Bankowy... teniendo en cuenta dicha línea no tiene parada ahí... ya teníamos el primer problema. Hice todo lo posible para contactar con sus móviles italianos y al final lo conseguí... la nueva parada en la que si paraba el bus era la de Plaza Pilsudskiego. Ahí aparecí medio corriendo, porque llegaba tarde. Vi a Raúl, solo y con una maleta, me dijo que Virginia había ido al baño de un bar, que ahora llegaba... pero de repente sale Alejandro por detrás de la marquesina del autobús, con su cara de siempre, la verdad es que no me lo esperaba.

Acto seguido fuimos a mi piso, les presenté a Jara y nos tomamos un refrigerio de bienvenida. No había tiempo que perder, había quedado con Miguel en un bar cercano para tomar algo. Allí nos presentamos y ahí vino el segundo problema, realmente más importante que el anterior... Alejandro no encontraba su cartera. Preguntamos en el bar, fuimos a la marquesina del autobús, hablamos con los del bus, con los del taxi que cogimos, pero nada... aquella cartera y su contenido habían pasado a mejor vida.

Yo ya le dije a Ale que no se preocupara, que ese finde ya me encargaba yo de los gastos y que luego ya veríamos y así lo hicimos. Fuimos a cenar a un restaurante típico polaco, en el que los platos estrella van desde el golonka hasta el kaczka y jarras de cerveza de hasta un litro. Además de los milaneses y Miguel, también venían a la cena Lina, nuestra inquilina temporal, una pareja de españoles berlinales y un chico polaco, eran todos muy majos pero no me acuerdo de sus nombres... si lo hago... editaré esta información con sus nombres propios. Dinos cuenta de una magnífica cena y nos dispusimos a seguir con el plan establecido para la noche.

Siguiente parada, la morada de Olga y Cándido. Allí se celebraban varios motivos especiales, el cumpleaños de Cándido que iba a ser dos días más tarde, la marcha definitiva de Andrés que iba a darse en cuatro días y una pre-fiesta navideña, no está mal para una noche de sábado 6 de diciembre. En la fiesta hubo de todo y nos lo pasamos muy bien, momentos cumbre como el de Raúl atropellando a la gente con unos cuernos de reno en la cabeza... fueron muy bien recibidos, pero la noche no acababa aquí.

Después cogimos unos taxis y nos plantamos en un garito llamado Dobra Karma, nunca había estado pero merecía la pena. Nada más entrar vemos que los del Legia Warszawa andaban por ahí, divisé a mi amigo Kibu, segundo entrenador del equipo y después vi a Mikel Arruabarrena (delantero) e Iñaki Descarga, que ultimamente además la ha liado bastante con sus comentarios sobre un supuesto amaño del Levante... y si, se estaba descargando bastante o cargándose... porque llevaba una moña descomunal. Mikel iba bien, muy majo además, nos sacamos alguna foto que otra con el.

Ese fin de semana también había venido un personaje llamado "Papiro", amigo de Andrés y piloto de Iberia (que me diga sus rutas que no me monto ni a la de tres). Este también andaba mareado cual Pato de Varsovia, agarrado a la barra y dando un buen espectáculo, jajaja.

La noche fue bien, muy bien, nos lo pasamos en grande y luego volvimos a casa en taxi, Raúl, Alejandro y yo, los tres adormilados, yo más que ellos, hasta que llegó la hora de pagar. Yo ya me había dormido y estaba convencido de que íbamos en un autobús... Raúl tenía una necesidad imperiosa de bajarse del taxi para realizar una evacuación urgente y Alejandro nos estaba cuidando, mejor dicho abofeteando en mi caso, para que pagara al taxista. Afortunadamente, en breves instantes recuperé el estado de despierto y pagué al dueño del taksówka.

Subir a casa y a dormir, que ya eran horas, el domingo sería un día nuevo.

Tras levantarnos a una hora prudencial, quedamos con Ariadna y con Luis para ir a un mercado típico polaco. Dinos vueltas por todo el mercado y llegamos a comprar algún regalito para un amigo un tanto lisiado en aquel momento, las noticias me dicen que la recuperación va bien, así que cuando le vea, le daré el regalo que compramos para el, espero que tenga sentido del humor para reirse cuando lo vea, jaja.

Más tarde fuimos a comer a un restaurante que está por Stare Miasto, también se vinieron Jara y Dani, el majísimo guitarrista mejicano que toca con Ari, Luis, Nelson y compañía, y tras degustar de una opípara mesa con su mantel, nos fuimos a un entrañable bar que quedaba cerca. Más tarde, nos acercamos al Browarnia, donde Andrés estaba tomándose unas birras de trigo con Papiro, Santi y Jaime. De ahí, cena a un mejicano... aunque tuvimos las bajas de los milaneses, que debido al cansancio se volvieron al piso a descansar... se tenían que levantar a las 4 de la mañana para ir al aropuerto.

Yo, volví a casa del mejicano, previo paso por casa de Andrés... donde tuvimos una amistosa pero acalorada discusión política junto con Papiro y Santi, fue un 3 contra 1 en toda regla... en la que a pesar de la inferioridad numérica... salí más que airoso, no tengais dudas.

Tras despertar a Alejandro y Raúl, les acompañé debajo de casa para que entraran al taxi y se fueron hacia el aeropuerto, así terminó esta formidable visita de estos grandes amigos.